EL día 12 de Diciembre recibimos por parte de nuestras compañeras la presentación sobre el tema “Protección de Menores”.
Los menores debido a su escasa madurez, es el colectivo más vulnerable de nuestra sociedad, sujeto de protección. Es por ello que la familia es tan importante con respecto a ellos, esta institución debe garantizarle las posibilidades máximas para su desarrollo integral. Pero como bien sabemos esto no siempre es así, en muchas ocasiones debido a diversos problemas económico, sociales, culturales, psicológicos, etc., la familia no puede, no quiere o no sabe mantener a estos menores. Es aquí donde empieza el problema, creándoles grandes traumas a los niños, y con ello comienza la intervención. Esta intervención consiste, en los peores de los casos, en la retirada del menor de la familia y su ingreso en un centro de acogida o familia de acogida.
Lo importante es mantener la estabilidad del niño, que debido a los cambios que se producen en su vida, se verá mermada, pero rápidamente se estabilizara, ya que son los únicos capaces de adaptarse a todas las circunstancias, es increíble la capacidad de adaptación que tienen los niños.
Las familias de acogida, no son de adopción, cuando la familia biológica del menor se encuentre en buenas circunstancias, se encuentre otra alternativa, el menor pasara de la familia de acogida a uno de estos lugares. Lo fundamental como dicen en el video es la estabilidad del niño.
Respecto a esto tengo que decir, que conforme lo que hablamos en clase, la necesidad de acoger es enorme, pero sin embargo la legislación complica esta situación, pidiendo unos requisitos que casi nadie tiene para acoger, además requisitos absurdos ya que no permiten la acogida, o la complican muchísimo a familias monoparentales, y ya ni hablemos de las homosexuales. Pero la necesidad del niño es inminente, ¿por qué se empeñan en complicarlo? Es algo que esperemos que cambie en el futuro, al igual que las leyes que no permiten que el menor de acogida se vea con sus anteriores familias.
Cuando estuvimos teniendo los primeros contactos con los centros de menores, debido a un fallo, que finalmente fue un acierto, una compañera y yo tuvimos la posibilidad de entrar en un centro de menores inmigrantes de acogida de Córdoba. Fue una experiencia muy buena, y muy satisfactoria ya que en estos centros los niños se encuentran en unas condiciones de vida buenísimas, y su integración es máxima en la sociedad. Me encanto ir allí y conocer todo lo que se hacía con ellos, se les brindan todas las oportunidades posibles, y la mayoría, responden adecuadamente a ellas. Y es de destacar la importancia del educador social que pasa a ser el tutor de los niños, como nos decía el educador con el que estábamos, “esta es mi otra familia, estos ahora también son mis hijos”. Y es que el educador es una figura fundamental, pasa a ser el principal referente de estos chicos y en todo momento están con ellos. Fue una experiencia maravillosa y los chicos de allí estaban encantados, tuvimos la oportunidad de conocer a dos de ellos y le encantaba estar en el centro.
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